8 de septiembre de 2026

ONU ADVIERTE SOBRE UN EL NIÑO EXCEPCIONAL QUE PODRÍA INTENSIFICARSE HASTA FINALES DE 2026

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo de Naciones Unidas, lanzó una nueva advertencia sobre la evolución del fenómeno El Niño, que ya se encuentra establecido en el Pacífico tropical y que podría alcanzar una intensidad muy fuerte en los próximos meses, incrementando el riesgo de lluvias extremas, inundaciones, sequías y temperaturas elevadas en distintas regiones del planeta.

Según el informe publicado el 3 de septiembre de 2026, existe una probabilidad cercana al 100 % de que El Niño persista hasta febrero de 2027. Los pronósticos apuntan además a que el fenómeno continuará fortaleciéndose y alcanzaría su máxima intensidad hacia finales de 2026.

La OMM señala que las aguas del Pacífico tropical presentan un calentamiento excepcional, condición que está favoreciendo la intensificación del fenómeno. Para el periodo septiembre-noviembre de 2026, los modelos climáticos proyectan una anomalía promedio cercana a 3,6 °C en la región Niño 3.4, con una trayectoria de intensificación que alcanzaría su punto máximo entre noviembre y diciembre.

Un episodio de El Niño de esta magnitud puede alterar significativamente los patrones habituales de temperatura y precipitaciones a escala mundial. Sus efectos no son iguales en todos los países: algunas zonas pueden enfrentar lluvias intensas e inundaciones, mientras otras pueden experimentar sequías, olas de calor y afectaciones a la disponibilidad de agua.

La preocupación también alcanza a sectores sensibles como la agricultura, pesca, recursos hídricos, salud, infraestructura y seguridad alimentaria, debido a que los cambios extremos en las condiciones climáticas pueden afectar cosechas, disponibilidad de agua y medios de vida.

La OMM advierte que el fenómeno se desarrolla además sobre un planeta que ya registra temperaturas elevadas debido al cambio climático, por lo que sus impactos podrían verse amplificados. Ante este escenario, la organización y los servicios meteorológicos nacionales están reforzando los sistemas de alerta temprana y preparación para reducir los posibles efectos.

Para Ecuador y otros países de la costa del Pacífico sudamericano, la evolución de El Niño será especialmente relevante, por lo que las autoridades deberán mantener el monitoreo de las condiciones oceánicas y atmosféricas y actualizar sus medidas de prevención conforme avancen los pronósticos.

La OMM recalca, sin embargo, que la intensidad de El Niño por sí sola no determina la gravedad de sus efectos en cada país. Las consecuencias dependen también de la época del año, las condiciones de otros océanos y otros factores climáticos regionales.

About The Author