21 de octubre de 2026

BASURA EN EL ESTERO SALADO AMENAZA LOS ECOSISTEMAS Y AUMENTA EL RIESGO DE ANEGAMIENTOS

Durante 2026 se retiraron aproximadamente 1.726 toneladas de desechos de este sistema estuarino. El Municipio de Guayaquil advierte que la acumulación de residuos afecta los manglares, la biodiversidad y el flujo natural del agua, especialmente durante las lluvias.

La basura arrojada en calles, aceras, canales y espacios públicos termina, en muchos casos, en los ramales del Estero Salado, agravando los problemas ambientales y aumentando la vulnerabilidad de sectores cercanos ante posibles anegamientos.

Las precipitaciones registradas en octubre han vuelto a evidenciar las consecuencias de la inadecuada disposición de residuos en Guayaquil. Plásticos, envases y otros desperdicios son arrastrados por el agua lluvia hacia los cuerpos de agua, donde pueden obstruir su flujo natural, deteriorar las riberas y afectar el equilibrio de los ecosistemas de manglar.

“Sabemos que Guayaquil se encuentra rodeado de esteros y, si la gente bota basura y no cumple con los protocolos establecidos, estos residuos llegan a los ramales, lo que ocasiona que se obstruya el flujo del agua y se genere acumulación”, explicó Tania Guerrero, directora encargada de Ambiente del Municipio de Guayaquil.

Más de 1.700 toneladas de desechos retirados

La magnitud del problema se refleja en las labores de limpieza ejecutadas durante este año. Según la información municipal, la empresa Visolit, bajo la coordinación de la Dirección de Aseo Cantonal, Mercados y Servicios Especiales (DACMSE) y la Dirección de Ambiente, retiró aproximadamente 1.726 toneladas de desechos del Estero Salado durante 2026.

Las intervenciones se desarrollaron en sectores como la Isla Trinitaria, la Playita del Guasmo, San Eduardo y Urdesa, donde las tareas de limpieza buscan reducir la acumulación de desperdicios y contribuir a la conservación de este ecosistema.

Inspecciones y controles ambientales

Además de las labores de limpieza, la Dirección de Ambiente realiza inspecciones y elabora informes técnicos para identificar posibles afectaciones al entorno natural y poner los casos en conocimiento de las autoridades competentes.

“Si lo hemos visto, lo hemos evidenciado, nosotros hemos puesto en conocimiento a la autoridad ambiental competente para que ellos, dentro del ámbito de sus competencias, puedan iniciar las acciones correspondientes”, agregó Guerrero.

Estas actuaciones permiten documentar posibles daños ambientales y facilitar la intervención de las entidades responsables, de acuerdo con sus competencias.

Más de 1.200 ciudadanos participaron en jornadas de prevención

La sensibilización ciudadana también forma parte de las acciones municipales. Entre septiembre y octubre de 2026, un total de 1.235 ciudadanos participó en jornadas relacionadas con el fenómeno de El Niño, en las que se promovió el manejo adecuado de los residuos y el cuidado de los cuerpos de agua.

Las autoridades recuerdan que la basura abandonada en las calles puede ser arrastrada por las lluvias hasta los canales y esteros. Por ello, evitar arrojar desperdicios en la vía pública y disponerlos correctamente contribuye a reducir las obstrucciones y proteger el entorno natural.

La conservación del Estero Salado es fundamental para preservar los manglares y la biodiversidad de Guayaquil. También constituye una tarea importante para disminuir los factores que agravan las acumulaciones de agua durante la temporada lluviosa.

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